La hija de Hebe de Bonafini, Alejandra, negó hoy que su salida de Madres de Plaza de Mayo haya sido por una pelea con su madre y aseguró que se debió a que "estaba muy cansada" y consideró que "había cumplido con el mandato que tenía".
"Si es por una discusión que creen que me fui están equivocados. Hemos discutido todos todo el tiempo, porque es normal cambiar opiniones", sostuvo en una entrevista publicada hoy por el diario Tiempo Argentino.
De esta manera, Alejandra Bonafini reforzó el mensaje que emitieron ayer sus allegados, quienes aseguraron que la mujer se retiró por motivos personales y que se cumplieron los seis meses pautados de trabajo en la entidad.
Desde Madres de Plaza de Mayo se decidió no comentar lo ocurrido, pues la propia Hebe de Bonafini lo consideró una pelea de familia.
No obstante, Alejandra Bonafini aseguró hoy que con su madre "está todo bien" y aseveró: "Ahora mi vieja se está enterando de todo, no como en la época de los Schoklender".
Una fuerte versión publicada hoy por LA NACION señala que Hebe de Bonafini y su hija habían discutido porque la hija pretendía hacer una protesta ante el Gobiero para reclamar dinero adeudado, pero su madre se resistió para no dañar su vínculo con Cristina Kirchner.
Alejandra Bonafini había asumido en junio varias de las tareas que realizaba Schoklender antes de su salida de la asociación. "Limpié, organicé y encaminé. Esas son las tres cosas fundamentales con las que cumplí", señaló. Y agregó: "Ya dejé todo ordenado y saneado en la Fundación y vuelvo a mi vida habitual, a mi trabajo y a la normalidad".
SU PATRIMONIO, BAJO LA MIRA
En cuanto a su patrimonio, que está en la mira de la Justicia, aseguró que trabaja "desde hace 22 años en el Ministerio de Desarrollo Social" bonaerense donde tiene "el cargo de directora". Reveló que, además, trabajó "en un kiosco, en una fotocopiadora". "Puedo decir cómo compré todo lo que tengo", desafió.
En la investigación judicial por fraude y lavado de dinero que investiga el juez Norberto Oyarbide, Alejandra Bonafini está en la lista de imputados. El juez levantó el secreto bancario sobre sus cuentas y se investiga su patrimonio. La Unidad de Información Financiera (UIF), entregó a Oyarbide dos reportes de operaciones financieras sospechosas realizadas por Alejandra Bonafini.
Schoklender había asegurado que Alejandra Bonafini, compró con dinero de Madres, un casa por 348.000 dólares y un departamento por 90.000 dólares. El departamento luego fue vendido por Alejandra Bonafini a Meldorek, la empresa constructora del ex apoderado. Además tendría una camioneta 4x4.
Alejandra Bonafini hoy aseguró: "Mi primer departamento lo compré en 1983. Lo alguilé, junté guita hasta que me pude comprar otro en 2007, y en 2010 compré la casa que debe valer 120 mil dólares, no 250 mil".
También indicó: "Tuve auto desde los 18 años y en 2010 compré la Sandero, dejando el auto anterior en parte de pago".
En el marco de la investigación, el juez federal Norberto Oyarbide prorrogó ayer por cuarta vez el secreto de sumario en la causa que se le sigue a Schoklender por supuesta defraudación y desvío de fondos públicos



